MONTÓN DE HUESOS
Se le quebraron los huesos
de tanto bailar sin parar.
Es algo que ni con yeso
va a poder arreglar.
Está todavía loquita,
en desordenado montón.
Nadie lo bailado le quita,
¡ni el que le dio el empujón!
La Huesuda no se preocupa
por vengarse para nada.
Sabe que el tiempo se ocupa;
tarde o temprano, él lo paga.
Elise Beher ©®
02/11/2026