La Catrina anda muy triste
pues se llenó el panteón:
—¡Uy, no! Pues así que chiste,
no ubico a ningún cabrón.
Lleno estaba de extranjeros
el panteón más privado;
no cabía ni el más güero,
ya no entraba ni doblado
—Pues les va a salir muy caro,
pa qué se mueren tan lejos,
y todavía el descaro
de ofrecerme sus cortejos
Pero bueno, sin problema,
les daré mi bendición;
todo es culpa del sistema…
¡Perra gentrificación!