Lucía Gómez

SIN ALMA...

Es la casa de antes,

de enredaderas altas

tan sola en la pradera.

Hay jardines vestidos

en pequeñas macetas,

con plantas aromáticas,

con fuertes lotos blancos

y cabellos de cielo.

No hay jardín más austero

que el que crece sin pausa

con la lluvia que cae

y el abono sin alma,

en una casa sola.

L.G.