En las praderas insoladas
Entre juegos esclavos
La noche es amarrada
Por una tropa de diablos
Y en la rutina de tu alma
Un latir de mercenarios
Una guirnalda desdentada
Y una gruta sin candado
Y aquí no hay caĺma
Solo luz de candelabros
Que enfrentan las miradas
Sobre pieles que han mutado