Lázaro Vasallo

—La Gaviota—

 

Somos guerreros Nefilim; juramos pasión, luchamos por amor, 
la noche nos estremece, las sombras nos protegen de los desmanes del viento, amanecemos protegidos por el tiempo.

Hoy la infidelidad crece al atardecer; mentimos los unos a los otros, sufrimos y perdimos. 
Un día partió la gaviota: voló y voló; los guerreros sufren en el alma y se desnudan al alba.

Intentamos remediar una partida: no más daño, no más perdón, no más engaño. 
Triste, y a pesar de los inconvenientes, se te ve sonriente; un poema es una estrofa a través de la  sufrida mirada.

Lázaro Vasallo 
8/8/2026
Mundo Perdido