Me condeno como demonio
Que prefiere sacrificarse por tu luz
Enclaustrado en un manicomio.
Tengo el alma rota
Parcheada de engaños.
Mi buena cara enmascara un dolor
Que de buenas intenciones sangra.
Tu cercanía me salva,
Tu distancia me maltrata.
Siempre contarás con mi sonrisa,
Falsa y fingida, de amor disfrazada