Brindo por los que partieron,
por su noble trayectoria,
por quienes dejaron gloria
en los pasos que siguieron.
Aunque sus ojos se fueron,
su luz permanece viva;
la muerte, aunque nos derriba,
no extingue lo que sembraron:
son recuerdos que quedaron
donde el alma los cultiva.
JUSTO ALDÚ © 2026