Freddy Kalvo

Te fuiste, quedándote...

Creí que te habías ido,

quedándome apesarado.

Y pasó que te he perdido

pero en mí, tú te has quedado.

 

Te has quedado en el sonido

y en el llanto derramado;

te has quedado en el cernido,

de la lluvia en el tejado

 

que recuerda tu presencia,

tu mirada y tu sonrisa

convertidas en herencia

 

que escrituras no precisa;

ni tampoco una evidencia,

si apareces con la brisa...