PECH

Calaverita

Una pálida silueta

se ve a lo lejos llegar

es la mismísima huesuda

caminando en el umbral.

 

Llega alegre presumiendo

su último viaje del mar

no llegó sola la vieja

llegó para merendar:

 

—Buenas noches amigos

hoy les quiero presentar

a mi novio querido

el señor Julio Cortazar.

 

—Perdone usted mi señora

no la quiero interrumpir

mi apellido se deforma

si usted lo pronuncia así.

 

—¡Que dices querido mío!

Perdona mi grave error

no soy buena con el ritmo

también con la acentuación.

 

—Pierda cuidado mi señora

equivocarse es de dos

no toda la culpa es suya

el acento es perpetrador.

 

—Mil gracias querido mío

por ser tan considerado

espero que me comprendas

y que me quieras a tu lado.

 

—Claro, la quiero a mi lado

puesto que sos es mi musa

si no fuera por su elegancia

tendría mala escritura.

 

—¡Ay vámonos a París!

Para amarnos como locos;

tengamos un amor sin fin

y sin tener un retorno.

 

—Vamos amor mío, lejos,

te prometo escribir

un maravilloso cuento

donde podamos sonreír,

 

y será muy popular

como mis demás escritos

aunque otra vez pronuncies mal

nuevamente mi apellido.

 

Y se despide la huesuda

se va muy enamorada

Julio camina a su lado

maravillado de su amada.