Tanuska

En vez de fumar un cigarro, mejor besémonos

Fumemos un cigarro y besémonos luego.
Lo bueno es que mis labios tocarán los tuyos primero.

No tengo prisa, quiero compartir mis risas.
Pisar el suelo, tocar la brisa enredada en tu cabello.

Mis ojos ciegos entre tanto humo.
Yo, con mi delicadeza, te fumo.

No me acomplejo, me acomodo.
De algún modo, te doy mi vértebra,
por si mi humo te causa vértigo.

Como un tabaco que vive entre tus dedos,
puedes desnudarme, encenderme y fumarme
hasta que expire.