JUAN MIGUEL MORENO VILLAMIZAR

Tasajero es pasajero como una avenida desolada brotando raíces de las calles apedreadas.

LA RAIZ Y EL ANILLO VIAL.

 

Experimento la oscuridad del anillo vial, 

experimento la soledad que se vive allá, un lugar 

en silencio que a simple vista es una simple 

avenida, pero que para mí en realidad es el 

centro de mi espiritualidad porque es en ese 

silencio donde medito lo que creo y pienso lo que 

siento.

Los carros pasan y el frío invade la carretera vial 

Anillo, tan grande que conecta ciudades, lugar 

lleno de anécdotas, pero para mí es un simple 

recuerdo del silencio y momento oscuro que todo 

hombre debe experimentar.Las tunas y los cujíes y el respirar de la 

naturaleza te hacen revivir sentimientos de 

conexión con el ser superior y mentes llenas de 

amor. Es el lugar de avenida una premonición 

de querer mejorar y ser cada día el motor de mi 

propia vida.

En el siglo XVII se fundan las haciendas, siendo 

la principal Los Patios, en realidad comercio y 

turismo. Juana Rangel envidiaba porque la 

hacienda causaba más producción que en la 

capital; gente importante solía visitar la 

hacienda Los Patios, lugar de sostenimiento empresarial de la economía del país en esa 

época.

Las haciendas inspiran crecimiento y el 

crecimiento es la raíz del hombre; es el concebir 

verdades sin caer en provocación, es la libertad de 

hablar sin ser callado, es la magnitud de proveer 

sin humillar al otro, es el ser el dueño, pero 

también el amo; el que entiende aprende y el 

que no sabe, que espere.

La hacienda es como el amor: Crece y crece en 

mi corazón; por ti lo daría todo, mi hermosa 

Catira, que como hacienda produce frutos y esos 

frutos calientan mi pecho y mi pecho calienta mi cuerpo y mi cuerpo me hace excitar y el 

querer explotar en ti me hace emocionar. De lado 

y por pedazos te quiero devorar la fruta deliciosa, 

el cabrito virgen sin probar, la hacienda más 

grande, Los Patios en realidad, la experiencia 

sexual.

No puedo obsesionarme si te deseo, te quiero, ven 

para acá, mi hermosa Catira, yo soy tu capataz, 

enamorado estoy de la hija del cacique, ven a mi 

hacienda y yo todo te lo daré y, aunque siendo 

criollo, este deseo es intenso y te quiero acá, yo te 

amo en verdad, mi hermoso cordero.La oscuridad se debe experimentar y el vacío es 

legal en la mente del audaz, aunque es difícil 

renunciar es más difícil dejar de amar y así se 

siente un anillo vial.

 

Sentimiento.

 

En esta lírica continuamos el viaje por el anillo vial,

con la contemplación del cuerpo,

comparado con una avenida.

Recordando la historia municipal,

es parte de una conexión entre el pasado y el presente:

es una raíz que une dos tiempos en un mismo momento.

Como la hacienda revive

en una carretera olvidada del anillo vial.