Voy a colocar sobre ti
mi mejores deseos;
quiero reposar mi
cuerpo ansiado de ti;
escribiré en cuatro letras
la carta romántica debida;
abriré tu alma para
calentarla con mi boca;
revelaré mis intenciones
sobre aquel papel terso;
y hasta el final de mis días,
aquello no será infinito
pero si eterno para tu amor.