Testa coronada
de púrpuras llamas,
la aurora te bautiza
con el frescor del rocío
al llegar la mañana.
Imperial es tu título,
exquisita dama:
reina sin trono
que el campo proclama.
Formas ramillete
de lindas doncellas,
danzando en el prado
junto a tus hermanas,
vestidas de malva
y corazón de grana,
Violeta es tu nombre,
pétalos de seda
humilde y bella,
de piel tersa
cómo manzana.
Bajo la luz temprana
sin voz, ni alarde,
humilde
en el suelo luces...
soberana.