METRÓPOLIS
Imagino una ciudad tan rara y tan extensa,
que contuviera en su interior varias,
numerosas ciudades más pequeñas,
tantas que resultara difícil apreciar
donde empieza su extrarradio
y donde se alza su perímetro urbano.
Con una mancha de monte poblada por
pinos espesísimos y mucho más lluviosa
en comparación, con anchas, importantes avenidas
al borde de los barrios más populares
y modestos. Y me resulta difícil concebir
que una sola autoridad municipal
pudiera manejar, con alguna eficacia,
aquel conjunto de seres y de edificios.
Y pienso que un barrio de la ciudad
se levantaría completamente húmedo
y brillante, y otro, por contra, con el piso
seco, recalentado, como con excesiva
luz solar en el ambiente.
Gaspar Jover Polo