¡Lobo solitario!, gritó el vagabundo,
era perturbadora su inocencia,
el odio, el dolor y el rencor asistieron al paredón,
asesinato sin piedad, laceración con compasión.
Venganza, esa era la añoranza,
lobo solitario, imaginario, fue legionario;
al atardecer camina, amanecer es su recompensa.
Tinieblas desnudas, arropadas en la desembocadura,
allí permanecía el lobo maltratado por el tiempo,
años de andar cobrando venganza.
Lobo solitario, taimado, renegado en su armadura,
viajó al paraíso, anduvo por pisos mojados,
¿Dónde estás, lobo solitario?
Ahí, dentro de ti, junto a ti.
Lobo solitario: fuerte mirada, voz solapada,
emancipada sonrisa;
inquietante nodriza, sentenciada la perfidia al atardecer.
Entre tinieblas gritó el desconsuelo,
lobo solitario maúlla de dolor por amor,
grita el soldado cazador que fue cazado.
Disfrazado, lobo solitario, fue condenado,
gritaron las luciérnagas, las golondrinas y las alondras,
sollozó adolorido, fue ahorcado lobo solitario.
¡Adiós Lobo Solitario!
Lázaro Vasallo
20/8/2026
Mundo Perdido