Hoy, día de los Santos,
encendí una vela no por un muerto,
sino por un amor que no supo quedarse.
Por el \"a donde vayas, iré\"
que se quedó sin camino,
por el \"vendré\" que nunca llegó,
por los días que conté
y se me quedaron en las manos.
Que todos los Santos me perdonen,
pero hoy no pido que vuelva,
hoy pido que descansen
sus miedos y mis esperas,
que descanse en paz
esa ilusión que se fue perdiendo poco a poco.
Que descanse el \"no nos hagamos más daño\",
porque hoy entiendo
que dejar ir también es una forma de cuidar,
y de cuidarme.
Hoy no llevo flores a un cementerio,
me las llevo a mí.