IAEM

CAPACES

Y no sé qué pasó. Allí estábamos, en nuestros quehaceres, rutinas y curiosidades, enfocados en la meta propuesta: centrarse en abrir la puerta al conocimiento que nos alimenta, como el pan en las mañanas, como esperar las tardes de clases, en hemisferios opuestos y pensamientos capaces.

 

En quitar los disfraces y envolverlos como bolsitas desechables, morder un cable para distraer la enérgica vibra. Y todo esto, compuesto al armónico.