Del cielo al ocaso
Con tan poco
pudiste elevarme hasta el cielo
y me llevaste a conocer la aurora.
Los ángeles no podían creer
que mi buenaventura fuera cierto.
Pero así como me elevaste,
también me soltaste ahora.
y yo caí en el ocaso
sin conocer la luz,
en este día ceniciento.
En este juego que inventé
fuí el único perdedor.
Perdí cuando entraste a competir.
Fue una ruleta rusa
con todas sus balas en el tambor.
Yo sabía que iba a morir.
Sin embargo quise jugar
por el premio mayor.
Cargaste el revolver
y yo jalé el gatillo sin medir.
AUTOR: Elhen Amorado