Gabriel Hernán Albornoz

Del cielo al ocaso

 

Del cielo al ocaso

 

Con tan poco 

pudiste elevarme hasta el cielo

y me llevaste a conocer la aurora.

Los ángeles no podían creer 

que mi buenaventura fuera cierto.

Pero así como me elevaste, 

también me soltaste ahora.

y yo caí en el ocaso 

sin conocer la luz, 

en este día ceniciento.

 

En este juego que inventé 

fuí el único perdedor.

Perdí cuando entraste a competir.

Fue una ruleta rusa 

con todas sus balas en el tambor.

Yo sabía que iba a morir.

Sin embargo quise jugar 

por el premio mayor.

Cargaste el revolver 

y yo jalé el gatillo sin medir.

 

AUTOR: Elhen Amorado