¿Cómo no confiar en ti,?
si cuando te vas te busco en todas partes,
en ríos, lagos y cascadas.
Eres la razón de mi existencia.
Me acompañas a lavar,
a regar el jardín,
a bañarme diariamente
y, por las noches, me arrullas
con tu canto cristalino
cuando llegas de sorpresa.
Dame una razón para no confiar en ti.
Estás en todas partes,
pero ya te están agotando.
No llegas a lugares lejanos,
pero yo te doy las gracias,
agua bendita,
por estar siempre
a mi lado.