Hay multitud de insectos en la cocina
corazones de animales sobre la mesa
en las horas solitarias y sombrías
los cocineros además hacen de ventrílocuos
cristales ennegrecidos por los humos
bodegón o sepultura de viandas
crustáceos hervidos
en la cocina vacía.
Tengo el corazón lleno de insectos
en la soledad se oyen sus zumbidos
los ventrílocuos adiestrados los matan
dejando cadáveres pegados en los cristales
o en rincones formando sepulcros
y parecen despojadas figuras de crustáceos
los caparazones vacíos de los insectos
La soledad se siente en el corazón
que se vuelve parlante como un ventrílocuo
otras veces frío y transparente como el cristal
sepultado siempre en lo más hondo
un crustáceo rojo y submarino
el corazón vacío
Soledad de ventrílocuo que finge dialogar
con un paisaje macabro tras los cristales
o esa terrible asfixia de la sepultura
los huesos formando pinzas de crustáceo
en la soledad vacía
Lo que vemos los ventrílocuos tras el cristal
es nuestro propio cuerpo camino del sepulcro
alternando las voces de gusanos y crustáceos
como ventrílocuos de voz hueca y vacía
Cristales en torno a la sepultura
de crustáceos cristalinos
el cristal vacío
sepulcro de crustáceos
sepultura vacía
Un crustáceo vacío