Sé que aunque todos caigan,
Vos no, te sostengo a distancia
entre los muros de mi infancia
Y el atardecer de mi cenit.
No te mueras, te elegí, soy leal
Y te cuido como mi fiel compañero.
Deja que los recuerdos te mimen,
Ellos estàn en tus ramas blancas.
Sé que vas a vivir enredado
en el viento y la lluvia aterradora.
Sos el àngel que me duerme
Cuando me parten los años y los daños.
Estàs en el centro, leñoso y calvo,
Pero tus levaduras tienen el vigor
de décadas de alegría y sueños.
Te quiero grandote, no te quiebres nunca.
Sé que tus hojas caen, tus frutos mueren,
Pero te amo desde las puntas de tus raíces
Hasta tus hojas màs pequeñas.
Temblar ante tu presencia. Siempre,
porque sé que no te quiebra la turbulencia.
Sos el puente entre mi aura y la tierra,
El destino hace espacio para tu vida y yo
Te pienso nogal de mis entrañas, así enamorada!