¡Qué lejos estás de mí, bella dama!
Si el tiempo yo pudiera cambiar
Volverte a ver en aquel andén
Subir al tren, volver a empezar
¡Cuán hermosa estabas esa mañana!
Cautivo... tus formas de mujer
Mis ojos sin dejar de mirarte
Musa de los pintores del ayer
Femenina y elegante, te hablé
Cierto rubor, una leve sonrisa
Todo se detuvo ese breve instante
El reloj, mudo; las ocho y diez
¡Qué bonito fue aquel amanecer!
Si el tiempo yo pudiera cambiar
Por tus besos todo dejaría
Más nunca te dejaste querer