A MI STAD
Con los dedos de una mano
conté mis mejores amigos
y aún así sobraba uno
con el que ahora señalo:
Uno se fue con mi amor
sin ser quien para evitarlo.
Otro se fue con mi hermano
y al cambio perdí a los dos.
Del tercero, no hay cuidado,
por ser mi más fiel compañero
me abandonó como a un perro.
Tan sólo me queda el cuarto…
del cual, mejor ya no hablamos
por no entrar en discusión.
“Quien tiene un amigo,
tiene un tesoro,
pero a veces, mejor solo
que acompañando al vacío”.
© LuJITar (29-8-26)