Marcela Passo

Angel

Ángel fecundo en armonía,

ángel inmenso en su bondad,

ángel pequeño.

De mis primeros amores fuiste dueño.

También de mis primeras agonías.

 

Un ángel de ilusiones,

eso fuiste

apenas floreció mi juventud.

De pétalos y espinas me cubriste

y yo te hice mi dueño en la quietud.

 

Inmenso veo el tiempo ya lejano

y me pregunto

si habrás sido feliz,

si a nuevos horizontes has volado

o aún estás aquí.

 

Recuerdo tus palabras tan sinceras

recuerdo tu mirar,

y dudo si habrá sido verdadera

tu forma de volar.

 

Curiosamente observo aquella estrella

que muere junto al mar

y pido a Dios así

a través de ella

que tus alas no deje desgarrar.