Dicen que cada persona es vista
o conocida de diferentes maneras
por los demás.
Para mí, Andrea es una doncella
como la de los cuentos, con una
piel blanca que te recuerda a la nieve
y unos ojos marrones como el roble,
que te miran sonrientes. Todo esto
demuestra la Beldad irreal que te caracteriza.
Un simple abrazo te demuestra su ternura y cariño,
sentimientos que logran ensimismarte en su dulce
corazón.