No me importa ya tu abandono
tampoco me importa tu cruel traición
yo te entregué todo lo que era mi vida
te tenía un aprecio más grande que el amor.
Pero tu gran ego vino a exigirme
cosas que no doy por mantener mi honor
me pediste que olvidara el amor de mi madre
y esa deshonra no la permito yo.
Te di carros, casas, joyas y dinero
te di mi cariño sin ninguna condición
pero nada de eso te pareció bastante
para llenar el vacío de tu corazón.
Tú no querías un hombre a tu lado
querías un esclavo que aguantara tu desamor
fueron puras mentiras tus besos y caricias
para luego echarme a la calle sin ningún pudor.
¡Ay! No te voy a quitar nada de lo que te di
mira que en mi camino un nuevo amor ya conseguí
voy a levantar la simiente que tu orgullo derribó
y a borrar de mi pecho tu descarado amor.
No te voy a quitar nada de lo que te di
porque un nuevo camino ya me toca vivir.
Para olvidarte y no pensar en ti.
Ahora veo que disfrutas con tu grandeza
luciendo orgullosa tu belleza y juventud
pero el tiempo pasa y cobra la cuenta
y se va apagando todita tu luz.
Cuando seas abuela y te encuentres sola
sin nietos ni un hijo que vele tu dolor
cuando no haya nadie que arrulle tu sueño
vas a recordar lo que este hombre sufrió.
Entonces te darás cuenta, mujer esquiva
de lo equivocada que estaba tu razón
cuando veas que nadie comparte tu mesa
ni acompaña el llanto de tu frustración.
La amargura será tu fiel compañera
en esos días grises de fría realidad
y ese orgullo tuyo terminará durmiendo
allá en la mora de la soledad.