Salva Carrión

Por los montes del azar

 

Por los montes del azar

Don Señor se fue a cazar.

Lleva el alma zaherida

y un silencio por hablar.

 

No busca ciervos de plata

ni aves del alto cantar,

solo una traza de gemido

que el jaral quiere ocultar.

 

Los cuervos de la locura

su nombre quieren graznar,

mientras el viento perjura

que ya no ha de retornar.

 

Las escarchas de la noche

le aconsejan regresar,

que quien caza por derroche

se pierde en el caminar.

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