Te quedaste ahí,
adormecida entre mis inseguridades,
atrapada y sin salida de mí,
como atormentando mis posibilidades.
Te quedaste ahí,
y no te he podido arrancar
pues este corazón ya perdí,
como olvidando el volver amar.
Te quedaste ahí,
y nunca quise soltarte te aseguro,
pues este poema va tras de tí,
mientras me escondo tras este muro.
Te quedaste así,
así como si nada,
atrapada en ese pasado que viví
ante tu presencia enamorada.
Te quedaste así,
y yo aquí con mi alma ahogada,
pues este poema ya sin tí
no tiene sentido ni nada.