Carlos Gómez

A LAS TRES EN PUNTO

Quiero soltarte ahora que son las tres en punto,
perder tus ojos breves en la bruma del cuarto,
exiliarte del caos que contagia el desvelo,
y deshacer tu cuerpo entre cuerpos amados.

Hoy que, a pesar de ti, me llenas los silencios,
quiero volver al sueño deshojando el cansancio,
cuando la lluvia torpe salía de tus manos,
y en tu boca habitaba un breve sol de frutas,
y las palabras nacían de las hojas de un árbol.

Debo soltar tu sombra para volver al sueño,
y sacar del bolsillo astillas y canciones;
estás en los instantes, en las paredes ocre,
no te alejas de mí aunque estás tan distante.

Sé que amaneceré entre tus tibios brazos,
aprendiendo a contar mis sueños de memoria.
Quiero dejarte ir —lo juro y lo perjuro—
antes que el día traiga sus destellos sombríos,
aunque sé que si saco tu recuerdo alunado,
me arriesgo a que por siempre te devore el olvido.