Freddy Kalvo

La garza y el halcón

 

La garza pedía al cielo

que la maldad, terminase;

la maldad de aquel halcón,

que la asediaba en las tardes.

 

Cierto día en la mañana

el halcón pudo acercarse

a la garza distraída

sobre un verde Guanacaste.

 

Y al mirar cerca el halcón

exclamó: —¿Vas a matarme?

—¿Es que no te da vergüenza,

derramando tanta sangre?

 

Y el halcón, con su mirada,

fijamente sobre el ave,

le clavó pronto las garras

y se la llevó del valle.

 

Y murió la pobre garza

que creía que era viable

convencer al vil halcón

con palabras suavizantes.

 

Para los depredadores

la matanza es el lenguaje

que utilizan contra el mundo…

¿No habrá nada que los pare?

 

La moral no tiene espacio

si las aves son rapaces.

Viven siempre de carroña

y matando para hartarse…