Son las ocho de la noche
el algoritmo y la hermenéutica se agrupan
el pan y el vino
la sal y el sazón crispante de un sueño
yo no sé como me encuentras
en el agua que bebo
en las conversaciones baladí
sobre los techos con forma de incienso
debajo de la tierra
peor aún
mi mente es tu lugar favorito
en el lugar más incomodo de todo aneurisma
donde las olas de tus pasos me ahogan
encuentro un puerto
voy donde tus dedos dibujan estrellas
donde cuelgan tus falanges como hilos invisibles
tu boca encallada en el horizonte
como una bestia domada
un fuego atroz
una columna de palomas en el amanecer
vienes a donde tu creatividad embalsama mi razón
solitaria en un pensamiento
acompañada de tus sombras trapecistas
me aparecen esos recuerdos donde
miro tu cabeza como un árbol hermoso
uno que crece
y CRECE
hay días donde me disperso entre tus cabellos
días donde el alma se me escapa hacía ninguna parte
pero también
hay días
donde no apareces
y te busco.