LA MECHE Y WCELOGAN 🔛

Fuera De Temporada

FUERA DE TEMPORADA

 

 

 

 

Ayer rescaté mi dignidad

del cubo de tu indiferencia.

Venía sucia,

de un modelo de otro año,

con algunas manchas

que no salían con nada.

La miré sobre mis manos,

sin reproches, sin rencor.

Había pasado tanto tiempo

a merced de tu descuido

que hasta había olvidado

su color.

 

La sacudí sobre la hierba,

la escurrí junto al lavadero,

la colgué al sol de la mañana,

sin preguntarle al cielo

si merecía estar de nuevo

en algún armario ajeno.

Pasaron unas horas

y volvió a tener forma.

El sol hizo lo suyo,

como hace con tantas cosas

que uno deja abandonadas

y después echa de menos.

 

No sé si fue el agua,

si fue el tiempo o fui yo,

pero al verla allí tendida

algo en mí se acomodó.

 

Fuera de temporada,

sin etiqueta y sin rebaja,

ya no está en el escaparate

ni se ofrece por nada.

Fuera de temporada,

sin remiendos que esconder.

Hay prendas que, aunque estén limpias,

uno no vuelve a ponerse.

 

Hoy un vecino pregunta,

mirando hacia el tendedero:

—¿De quién es esa ropa

que parece de otro tiempo?

 

Lo pregunta tan tranquilo,

como quien pregunta la hora.

Yo sonrío y miro al patio,

donde se seca mi historia.

Le digo: «Era mía».

Y la dejo secar.

 

Quizá alguien la recuerde,

quizá le encuentre algún valor.

Cada cual tiene sus gustos,

cada cual su colección.

Yo no voy a tirarla,

ni a guardarla por nostalgia.

Que se quede con el sol

hasta que se vaya el agua.

 

Fuera de temporada,

sin etiqueta y sin rebaja,

ya no está en el escaparate

ni se ofrece por nada.

Fuera de temporada,

ya no tengo que fingir.

Hay prendas que, aunque estén limpias,

no están hechas para ti.

 

Le dije: «Era mía».

Ya no me queda.