MANOLO TUA

RAICES DE SILENCIOS

RAICES DE SILENCIOS

Perdóname que del amor guarde silencio,
hay sucesos que no se pueden revelar:
unos, porque aún tengo pizcas de sosiego,
y nuevos, que por nosotros prefiero callar.

Hay cosas que nos llenan de recuerdos
y que para nosotros debemos conservar,
no porque al mundo le importe lo nuestro,
que solo existe en nuestro humilde pesar.

Son como resentimientos en pálidos reflejos
de amor que en el espacio siempre navegará,
pero como la sombra de un formidable espejo,
proyecta el espectro de feliz y cruel realidad.

Es verdad, nos convertimos en dulces viejos
que principiaron su conveniente realidad;
en nuestras existencias ya no valen consejos
que puedan cambiar la caprichosa eternidad.

Hoy nos encontramos apartados y lejos,
unidos a un amor que una vez fue verdad;
un sentimiento puro de dulces destellos,
perdido en el tiempo y su clara inmensidad.

Pero no olvidemos que en el vientre del suelo
incluso la mala hierba tiene el poder de retoñar,
y cuando el abono del cielo brinda su empeño,
hasta lo que no se ha sembrado puede germinar.