Bolivar Loncarich Pedro Antonio
EL LAZO DEL CUIDADO
Pásame a la cama, Antonio,
con cuidado con mis pies,
trátame con el cariño
que yo te estimo al revés.
No te preocupes, José,
como tu auxiliar de enfermería,
yo estoy para cuidarte
con respeto y empatía.
Gracias, mi amigo Antonio,
por tu entrega cada día,
doy firme mi testimonio
de tu noble compañía.
Sé muy bien tu minusvalía
y que te faltan las piernas,
pero irradias simpatía
con tus alegrías eternas.
La vida es como nos viene
y no como uno la quiera,
pero tu fuerza sostiene
mi esperanza verdadera.
En las buenas y en las malas
caminamos a la par,
la vocación nos da alas
para ayudarte a avanzar.
Pedro Antonio Bolivar Loncarich