Jesús Ángel.

Entre pausas y descansos.

 

 

​Como el salmón, que lucha por alcanzar su destino a pesar de los obstáculos;

 

o la orca, que afronta las dificultades y sabe adaptarse.

 

​Como el camello en el desierto, que con una fortaleza que no le cayó del cielo,

 

seguro de sí mismo, solo o acompañado,

sigue su marcha.

 

​Porque vivir, es aprender a afrontar los golpes, aceptarlos y adaptarse,

 

 encontrar el equilibrio entre avanzar, pausarse y seguir adelante...

 

Entre pausas y descansos,

dejar huella propia a cada paso:

 

esa es la clave.