Juan Roldan

Basura

Ya se enciende la pantalla
con su circo de mentiras,
mientras tú atento lo miras
mientras la decencia calla.
El famoso que batalla
por un gramo de atención,
vende toda su ilusión
y destroza su pasado
en un plató ensangrentado
por culpa de la audición.

El cotilleo tornado arte,
la ignorancia se corona,
mientras la turba perdona
al necio que allí comparte.
El insulto forma parte
del libreto fabricado,
un cerebro congelado
frente al brillo del neón,
que devora sin razón
el timo televisado.

Y detrás del escenario
mueve los hilos la mente
de aquel que engaña a la gente
tal como un frío empresario.
Es el lucro del salario
el que premia la ambición,
con la falsa transmisión
de una vida de mentira,
donde el público suspira
entregando el corazón.

Se propaga la apatía
en un encierro de engaño,
donde marcha este rebaño
hacia una noche vacía.
Ya no queda valentía
para apagar el motor
de este falso resplandor
que nos deja sin ideas,
viviendo de lo que veas
en el reino del error.