Saeta
No es tu sexo lo que extraño,
es tu alma,
tus ganas y las mías.
Te pienso en el cielo,
en el infierno, en el mar,
en el desierto, en otro planeta,
te respiro, te anhelo en la luna,
te anhelo en el ocaso de tus brazos,
y te olvido con la saeta
que dejaste clavada
en mi lado izquierdo.
—-Raymundo Avendaño; 10/27/26. 8:03pm
Santa Clara California