El pensamiento,
tan útil,
vive del pasado, esa es su limitación
para otras necesidades del hombre:
amar, vivir la realidad, ser libre.
Como la gran mayoría de la humanidad
afirma su vida en el pensamiento,
ésta está en conflicto,
le es inevitable, porque cada hombre
no se desprende de la máquina
del pensar
la que genera su propia lucha interior irrefrenable.