Tengo unas ganas locas de robarte,
llevarte a algún lejano rincón donde
solo estemos tú y yo, sin vecinos
indiscretos ni interrupciones.
Tengo unas ganas locas de quedarme
quieta, cobijada entre tus brazos,
sin otro sonido que el latido de tu
corazón haciendo eco en mis oídos.
Tengo unas ganas locas de olvidarlo todo,
que no exista nada más que el radiante
verdor de tu mirada y tus febriles
caricias que hacen hervir mi sangre.
Tengo unas ganas locas de secuestrarte, irnos
a algún lugar desierto y hacerte mío de mil
maneras, hasta que sientas que nunca perdiste
una costilla ni te expulsaron del paraíso.
Vale DGLez.