Sobre estos días
una primavera se quiebra entre mis manos
como un cristal que grita
desde su claridad.
Los días
viajan en navíos llenos de silencio
esperando que la tarde
instale un viento de popa.
Fluidos de mar
alcanzan mis entrañas
mientras el sonido de la muerte
mueve montañas de enfermos
que, apilados en los andenes,
esperan migajas de adioses…
Estos días grises
recubren la primavera
del estuario que se duerme
al amanecer…