NADA ES LO QUE PARECE...
Tengo frío en el alma y el cuerpo.
Es una noche vacía de pensamientos.
Sólo tengo frío.
Cuando la vida se torna monótona
y la ausencia del beso dejó de existir para mí.
Para qué sentir el amor que creí era para mí.
Nada es lo que parece,
es lo que no es;
lo que no hay,
y lo que no tengo ahora,
ahora que deseo tu abrazo
que quite este frío de mi cuerpo,
y la soledad de mi alma que te extraña.
Es fácil llorar,
Pero es más fácil olvidar,
y si cuando lloras
habrá Alguien que limpie tus lágrimas.
El frío cala los huesos, el alma y el cuerpo
se estremecen como si el reloj,
ya no marca las horas de ayer
a vidas que ya no resucitan.
(en las lejanías los cuerpos bendecían,
los bellos momentos que se tuvieron)
Hoy no hay sol, porque tú eras mi sol,
No hay paseos que seguir, mi vida no esta completa sin ti.
No hay vida, porque el AAMOR es vida.
y te llevaste mi vida al partir,
Un pedazo de mi corazón todavía te extraña.
Nada es lo que parece...
el amor se fue tras de ti.
porque nada es lo que creíamos sentir,
aunque mi corazón se esfuerza en seguir latiendo,
por ti y por mí y se empeña en no dejarme morir.
La ficción es absurda igual que las fantasías.
Pero a vece hace bien fantasear que tengo un amor
que me dijo; te olvidaré pero no te dejaré ir,
Con ilusión me hiciste soñar.
Escuchaba campanas y escuchaba canciones.
y luego... ¡qué!
Te abrazo en silencio; no quiero irrumpir tu sueño.
Parece dia de la muerte el dolor tan intenso de no tenerte.
lo que creía que era, nunca fue, era tu engaño
Solo el frío es real;
-Lo demás fue vana ilusión-
Nada es lo que parece es...
solo me dejaste ilusionar de tu falso amor.
pero si me nombras sin querer sabré que me amas.
pero nada es lo que parece.
Alicia Pérez Hernández...México
No es la pluma la que escribe, es el alma
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No sabes cómo necesito tu voz;
necesito tus miradas
aquellas palabras que siempre me llenaban,
necesito tu paz interior;
necesito la luz de tus labios
necesito la luz de tus labios
¡Ya no puedo... seguir así!
...Ya... No puedo
mi mente no quiere pensar
no puede pensar nada más que en ti.
Necesito la flor de tus manos
aquella paciencia de todos tus actos
con aquella justicia que me inspiras
para lo que siempre fue mi espina
mi fuente de vida se ha secado
con la fuerza del olvido...
me estoy quemando;
aquello que necesito ya lo he encontrado
pero aún ¡Te sigo extrañando!
Lo que necesito de ti. Mario Benedetti