Ale, mi dulce melodía
Desde Colombia llega una dulce melodía,
una voz encantadora que ilumina mis días,
que tiene el don de calmar mis pensamientos
y llenar de paz hasta mis silencios.
Ale, tienes la magia en la mirada,
dos bellos ojos que enamoran sin decir nada,
y ese cabello hermoso que acaricia el viento,
como un poema que se escribe en cada movimiento.
Pero más allá de tu belleza,
hay algo que conquista con sutileza:
esa dulzura que vive en tu carácter,
esa forma tan bonita que tienes de expresarte.
Y aunque la distancia nos separe,
hay voces que el corazón no olvida,
porque basta escucharte unos instantes
para sentir más bonita la vida.
No sé qué rumbo tomará este encuentro,
ni qué nos guardará el destino,
pero sí sé que escucharte me da paz
y que conocerte ha sido algo bonito.
Ale, si tu voz ya me regala tanta calma,
imagina lo que sería tenerte cerca
y descubrir, poquito a poquito,
la belleza que escondes en el alma.