La escatología de la lucha entre falanges
I. El ejército del mundo amenaza.
¡Ríndanse! Nuestro ejército los tiene rodeados, somos miles de millones,
ustedes tienen su fe en un Dios invisible cuyo hijo hace mucho mataron.
¿Quién los salvará de nuestro acero, de las balas y de nuestros cañones?
II. El ejército celestial se jacta.
Vengan soldados que nuestro enemigo ya lanzó su arma más letal contra nosotros,
su lengua larga buscando amedrentarnos con burlas infantiles de niños destetados.
Tomen su fe que nuestra guerra es el armagedón y usen sus ojos espirituales y vean,
los que están de su lado son la muerte alada oscura como alquitrán. Pero de nuestro lado,
están los ejércitos celestiales de nuestro Dios. La sangre se derramará,
no seremos asesinos de asesinos, sino pacificadores de una luz cegadoramente
invencible.
Tenemos nuestra armadura y por YHWH vamos a demostrar que el amor sobrevivirá...