Nos dijimos las últimas palabras
Sin saberlo , como siempre sucede
Creemos que hay tiempo de un mañana
No fueron las que hubiéramos dicho
De haberlo sabido
Y tal vez por eso no hubo solemnidad
Ni nostalgia , ni reproche...
Te pregunté la misma cosa
Que cada día repetíamos
Con la misma sintonía
Con la que se dicen las palabras
Que no requieren ser trascendentales
Y sin embargo son igual de profundas
No hay poesía más hermosa
Que tú boca pronunciando
Mi nombre ... Ni poema
Que te nombre mejor
Que ese suéter colgado
Sobre la silla , como solías
Dejarlo.