Tengo una hermosa cascada,
bosques, trinos, arroyuelos,
tengo días de desvelos
sin llegar a tu mirada.
Tengo manojos de estrellas,
un amanecer rojizo,
como un niño antojadizo
voy tras de ti, por tus huellas.
Tengo una lira elegante,
tengo versos por rimar,
siento el pecho galopar
cuando te tengo adelante.
¡Y es que tengo ochenta y tres!
(Algo no tengo, ya ves)
¡No tengo dinero, eso es!
Derechos reservados por Ruben Maldonado.