NO TE VUELVAS A ABANDONAR
No tienes que ser perfecta
para merecer cariño,
ni esconder tus cicatrices,
con ellas llegaste hasta hoy.
No cambies para agradar,
para que te quieran bien;
quien te quiera de verdad
no te pedirá que cambies.
¿Cuántas veces te callaste
por temor a estar sin nadie?
¿Cuántas veces te perdiste
por lograr que te aceptaran?
¡No te vuelvas a abandonar!
¡No naciste para mendigar
un poquito de cariño
ni permiso para brillar!
Que nadie decida tu valor,
que nadie te robe la voz.
Si para que te quieran
tienes que dejar de ser tú,
¡ese amor no es para ti!
Te sentaste en mesas ajenas
por miedo a quedarte sola,
y entre tanto dar de más
olvidaste qué querías tú.
No necesitas convencerlos,
ni explicar tu corazón.
Quien de verdad quiera conocerte
no te pedirá otra versión.
Ya no tienes que esconderte,
ya no tienes que agradar.
No perdiste tu valor
por dejar de ser la elegida.
¡No te vuelvas a abandonar!
¡No naciste para mendigar
un poquito de cariño
ni permiso para brillar!
Que nadie decida tu valor,
que nadie te robe la voz.
Si para que te quieran
tienes que dejar de ser tú,
¡ese amor no es para ti!
Y si mañana tienes miedo,
da un paso, aunque sea pequeño.
No necesitas tener respuestas,
ni demostrarle nada al mundo.
Esta vez…
no te dejes para después.
Porque también mereces
el amor que sabes dar,
y la mano que más necesitas
es la que te puedes dar.
¡No te vuelvas a abandonar!
¡Esta vez te vas a elegir!
Ya no tienes que hacerte pequeña
para que otro pueda vivir.
¡Que nadie decida tu valor!
¡Que nadie te robe la voz!
Si para que te quieran
tienes que dejar de ser tú,
¡elige siempre ser tú!
No te vuelvas a abandonar…
Esta vez quédate contigo.
También mereces tu propio amor.