Sé...
con una mirada lo que quieres decir,
si te sientes triste, plena o preocupada;
cuando veo tus ojos, lo sé presentir:
lo que sientes siento, cual alma conectada.
Sé...
con un simple gesto lo que quieres de mí,
con una mueca de indolencia me castigas,
puesto que yo me adapté demasiado a ti,
pues es importante todo lo que me digas.
Sé...
eres mi locura, mi cura y salvación,
eres el eje de mis rimas y mi mundo;
cuando me abres sin vacilar tu corazón
yo procuro aferrarme más y más profundo.