Si el destino se presta complaciente
a romper las barreras del presente.
A tus plantas me rindo enamorada
con pasión exquisita consagrada
a beber de tu boca desbordada;
la dulzura y la gloria tan soñada!
Y serás de mis besos la ventura
de vivir emociones sin censura.
Con el alma desnuda y reluciente
palpitando con esa llamarada
que nos brinda de amor, febril locura.
Autor: Martha Irene Sánchez
Managua, Nicaragua.