MANOLO TUA

CARCAVAS DEL RECUERDO

Cárcavas del recuerdo

Renuncio al olvido
cuando se me escapan las respuestas
y me ataca el recuerdo;
cuando alguien se filtra en los pasillos de mis sueños
y me azota inclemente en mis cuitas de amor;
cuando las sonoras notas de un despecho
desgarran el alma y vapulean el corazón.

Renuncio al olvido
cuando quiero recordar
una tibia tarde de asoleado encuentro,
o el abrigo tierno en la encumbrada planicie
donde la tierra resquebraja la pasión.
Cárcavas de cicatrices matizan su rostro
y le ofrecen el aroma mañanero de un café,
en la dulce compañía de la evocación.

Renuncio al olvido
cuando la pasión me abraza con nostalgias
y me brinda susurros de oportunidad,
ofreciéndome anhelos
que navegan en las crines del tiempo,
buscando los vaivenes de alegrías y reencuentros.
¡Viva el recuerdo!