Por una mirada, un mundo,
por una sonrisa, un cielo,
por un beso...yo no sé
que te diera por un beso.
Gustavo Adolfo Bécquer
Rima XXIII.
Tu boca me invita, me tienta...
Yo pago gustosa lo que pidas,
el mundo, el cielo, la luna....
Pero tú, no te das por enterado.
Te ofresco en holocausto las mariposas
que pueblan mi estómago, cada vez
que esa boquita tuya me sonríe.
Pero tú, ignoras todas las señales.
Te doy mi alma a cambio del
secreto de esos sensuales labios,
escondidos entre tu hirsuta barba.
Pero tú, te niegas a mis deseos.
Tu boca asesina, provoca un tsunami de
sensasiones cuando susurras en mi oído.
Yo muero lentamente entre estas ganas...
Pero tú, finjes muy bien ser de granito.
Enloquecida, te pregunto:
¿Qué quieres por un beso?
Vale DGlez.